Es cierto que, desde el punto de vista financiero, la mejor estrategia es siempre la conservadora. Pero eso no quiere decir que el empresario/a, el directivo/a o el empleado/a deba dejar de asumir sus responsabilidades. El éxito (llámese mayores resultados, mayor sueldo, mejor consideración o como se llame) viene en un número llamativo de casos (aunque no siempre) vinculado a la materialización de esas responsabilidades en el día a día. Tan vinculado que me animo a decir que el camino “más trillado” para llegar a los objetivos es cumplir con la responsabilidad que hayas asumido.
Asumir la responsabilidad en muchas ocasiones se identifica con hacer lo que uno/a tiene que hacer. Entra en juego entonces la formación y la necesidad de conocer qué es lo que tenemos que hacer como elemento fundamental del éxito y la supervivencia.
Sin temor a equivocarme, y siguiendo con la lógica de razonamiento que estoy tratando de exponer, si asumir la responsabilidad es el camino más directo para conseguir los objetivos y para asumir la responsabilidad debemos conocer los objetivos (como mínimo) la planificación y la determinación y comunicación de los objetivos adquieren su verdadero sentido e importancia. Y es en el plan de negocio y en su revisión periódica donde se expresan esos objetivos y desde donde se pueden comunicar y dar a conocer a toda la organización (quizá también al entorno) para que, de esa manera, todos cumplan con su responsabilidad.
Dicho de otra manera, porque tal y como lo he expresado queda precioso. Si tenemos una empresa o negocio y cada palo no asume su responsabilidad (y no hace por asumir más y mayores responsabilidades) tenemos todas las papeletas para que nuestro proyecto descanse excesivamente en las espaldas de los que sí son responsables. Sólo es cuestión de tiempo que esos responsables se pasen al bando contrario y que el empresario/a quede como el único/a que tira del carro, con la debilidad que eso conlleva.
En el caso de los autónomos, de los que trabajan sólos, la situación es similar. Si el trabajador autónomo no ha encontrado forma de cohesionar una red de colaboradores que aporten cubrimiento de responsabilidades lo más normal es que se termine agotando física y psicológicamente.

Anotaciones