Éste es el título de un artículo de Tania Moreno sobre esta alternativa que se está poniendo tan de moda como remedio para afrontar el desempleo que afecta a tantos trabajadores. El artículo es bastante bueno, dadas las circunstancias y objetivos, y me permite ofrecer información sobre los servicios que en la Comunidad de Madrid pueden ser similares a los que se mencionan en el artículo.

Los comentarios que se hacen en el artículo acerca de la forma de financiar el lanzamiento de un proyecto son correctos, desde mi punto de vista. En mi caso, no propondría contar con más del 30% de la cantidad total necesaria para conseguir lanzar el proyecto (lo que los técnicos llaman el activo total) proveniente de entidades bancarias o similares (ICO, AvalMadrid, etc.).

Así donde en el artículo se menciona que en Méjico existen Consultores Financieros PYME en la Comunidad de Madrid no existe nada semejante. Lo más aproximado es el programa Empréndelo que organiza cursos y herramientas para emprendedores y que, hasta cierto punto, podría permitir analizar financieramente un proyecto. El programa, del que soy docente, es bastante completo si el emprendedor/a es absolutamente novicio/a en estas lides. Ayuda a organizar recursos y a plantear los primeros pasos acompañados de tutores, formadores y asesores. Quizá, para empresarios con el proyecto ya en marcha o con nuevos proyectos, se quede corto en cuanto a las herramientas propuestas.

En cuanto a las modalidades de financiación que se pueden obtener a través de institutos oficiales (ICO, IMADE y AvalMadrid) que operan en la Comunidad de Madrid son varias. En próximos posts referenciaré los que puedan ser más oportunos para el pequeño emprendedor/a.

Analizaré en próximos posts los pasos que se describen en el artículo, pero creo necesario incorporar una advertencia a esos pasos: ¡Cuidado con las garantías solicitadas por las entidades de crédito! Es un error frecuente involucrar a terceros como avalistas en las operaciones de financiación para empresas, completando los posibles avales prestados por los socios. Debemos considerar el riesgo de nuestro proyecto y valorar adecuadamente las garantías solicitadas por la entidad financiera, hasta el punto de evitar a toda costa que esas garantías puedan afectar en alguna medida a terceros (cónyuge, hijos, padres, hermanos, etc).